Hola!! siento muchísimo no haber escrito antes, pero entre que he ido adaptándome (y tampoco tenía muchas ganas) he alargado demasiado una tercera entrada.
Ya estoy completamente instalada en Venezia, de hecho mirar si ha pasado ya tiempo que ya estoy en la habitación pequeña, como llamaba mi compañera de piso "el palomar". Aunque con las fotos y un par de cajas "no muy feas" mejora la habitación. Voy a poner un poco de música.
Bueno pues durante este mes que llevo aquí, (solo ha pasado un mes y siento que ha pasado mucho más tiempo). Finalmente pude salir a ver Venecia como una turista más, disfruté paseando tranquilamente por las calles, sin ir con prisa, sin tener que esquivar a los miles de turistas que vistan cada día de la ciudad, y como no conseguí las típicas fotos que la gente se hace en Venecia.
La siguiente es del día que fuimos al mercado de Rialto.
También nos fuimos a Verona, sinceramente, si estáis por aquí cerca y podéis acercaros, la ciudad tiene un encanto, independientemente del teatro que tienen montado con Romeo y Julieta. Nos quedamos sin poder entrar al Arena, pero pudimos pasear y realizar "una sesión de fotos" en el Ponte Scaligero, un puente medieval, que además cuenta con buenas vistas y nos tuvo entretenidas un ratito.
Durante este mes, tuve una visita de unos amigos y una persona muy especial, que consiguieron hacer más amena mi estancia, y junto con ellos disfruté durante tres días de una Venecia completamente diferente a la que estoy acostumbrada. Además tuvieron la suerte de ver el fenómeno de acqua alta el último día que estuvieron aquí. Se inundaron algunas calles y conseguimos algunas fotos.
Hace un par de semanas fuimos a Burano, y la pequeña isla me enamoró, es famosa por su campanile inclinado y por sus casas de colores, que dan vida y alegría a la isla.
Ahora sinceramente estamos pasando un poquito de frío, y a mi empieza a agobiarme tanta agua, y aunque Venecia es preciosa, estar aislada en esta isla me agobia un poquito, desearía tener espacio donde poder huir y desconectar. Aunque me conformo con los laberintos de la laguna, y aunque cada día es más difícil perderse, todavía quedan rincones donde estar tranquila y disfrutar de la soledad.
